miércoles, 9 de agosto de 2017

La familia en La Nueva Escuela

Para muchos niños la escuela también es su familia, ellos lo sienten así. Hablar mal los unos de los otros puede confundirles y hacerles sentir ansiedad. ¿Cómo podemos enfocar entonces el hecho de no estar de acuerdo en determinadas situaciones los unos y los otros? 
Tanto en casa como en la escuela podemos percibir el mundo de formas diferentes y por consiguiente habrán situaciones que se generen tanto en la escuela como en la familia que no sigan la misma línea y los niños se darán cuenta en seguida. Lo ideal sería que los niños no sintieran que la familia y la escuela están enfrentadas en una lucha de poder por ver quién tiene más razón, quién lo hace mejor o dónde está la verdad absoluta. Si nos fijamos bien, incluso dentro de la misma familia o en un mismo equipo de trabajo(llámese claustro, equipo educativo, etc) conviven personas con diferentes formas de ver y hacer las cosas. Y si vamos más allá, pasará lo mismo dentro de la comunidad en la que vivimos y en la sociedad en general también. 
Si nos centramos en ofrecerles un modelo polarizado, enfrentado, será así como crezcan y aprendan a resolver sus desavenencias. Difícilmente aprenderán a gestionar la convivencia basada en un modelo en el que las diferencias en lugar de dividir, sumen. 
Hoy quiero compartir con ustedes dos de las estrategias que trabajamos en la formación de La Nueva Escuela:
- Abordar a través de preguntas de curiosidad qué emociones, pensamientos y opiniones tiene ellos de la situación en cuestión y qué posibles soluciones se les ocurren para encarar las diferencias.  Tanto si eres madre/ padre como docente a través de esta estrategia estarás desarrollando en el niño su pensamiento crítico, que sea capaz de formarse una opinión en base a cómo se siente y también,  su creatividad buscando sus propias soluciones en torno al desencuentro. 
- Trabajar el consenso a través de la escucha y la contemplación de todas las necesidades de las partes implicadas.  En nuestra formación podrás conocer a varios autores que trabajan el consenso a través del  método ganar-ganar
Lo bueno de trabajar estas estrategias es que no es necesario partir del hecho de que escuela y familia trabajen en la misma línea, ni estén de acuerdo en sus planteamientos. Aún no estando de acuerdo ninguna de las partes, si desde casa o desde la escuela trabajamos con estas estrategias los niños aprenderán que las cosas no son blancas o negras y que no tenemos que estar de acuerdo para buscar un entendimiento, simplemente valorarán que podemos tener necesidades distintas, buscarán una forma de cubrir las suyas propias teniendo en cuenta las de los demás, y, tomarán responsabilidad de cómo quieren cubrirlas
Es importante que tanto los padres como los educadores, docentes, acompañantes infantiles sean conscientes de que detrás de un desencuentro hay un sistema de creencias que puede o no ser compartido por las otras partes y que los niños están aún desarrollando. Lo ideal sería que cada niño/a conformara su propio sistema de creencias, de ahí el uso de preguntas de curiosidad y sobretodo favorecer que los niños formen parte de la búsqueda de soluciones a los desencuentros entre familia y escuela.
Un ejemplo de todo esto podría ser el siguiente. Como familia no estás de acuerdo en que los niños repasen en casa algunos contenidos para reforzarlos porque crees que con lo que hacen en la escuela ya es suficiente. En cambio tú, maestro/docente, sí lo crees necesario. En ambos casos, antes que nada recuerda que tu visión sostiene un sistema de creencias y que tu hijo/a  o alumno/a está desarrollando el suyo propio. Comienza por preguntar al niño cómo se siente al realizar actividades después de la jornada escolar para reforzar lo que está aprendiendo. Quizás a él también le guste y le haga sentir seguro, quizás sienta frustración porque prefiera hacer otras cosas por la tarde. Muchas veces ese desencuentro familia y escuela desaparece al escuchar al niño y sus necesidades. Traslada a la escuela o a la familia el parecer del niño, expliquen qué les preocupa y qué necesidades hay detrás de estas preocupaciones y traten de llegar a acuerdos entre todas las partes. Cuando los niños sienten que se les tiene en cuenta en la búsqueda de soluciones y entienden qué necesidades hay detrás de algunas situaciones se muestran colaboradores y responsables de sus elecciones, además pueden asumir las consecuencias de forma responsable buscando alternativas. 
La familia y la Escuela del s. XXI van más allá de las diferencias, enfocándose en lo que comparten, enriqueciéndose de lo que las hace diferentes y nutriendo a los niños del Amor que SIENTEN al estar con ellos.  Siendo así pueden cubrir las necesidades de los niños relacionadas con su bienestar y autorrealización. 


      


martes, 1 de agosto de 2017

Verano, niños e inspiración: actividades y claves para acompañar momentos de inspiración



Cuando llega el verano los niños están deseando desconectar y descansar de las rutinas del resto del año. Por ello, es una época que se vive intensamente, en la que muchos niños encuentran gran cantidad de  momentos de conexión con ellos mismos. Época en la que se dedican a hacer aquellas actividades que más les gustan sin la presión de los horarios escolares, pudiendo extenderse y llevarlas a cabo sin tanta interrupción, dejándose llevar por la inspiración .

A continuación te propongo 6 actividades que pueden generar grandes momentos de inspiración para realizar con niños
1. Ir de paseo por la playa o el monte. La Naturaleza nos conecta con nuestro interior, como parte de ella que somos. Es una fuente inagotable de inspiración y asombro. Nos hace sentir libres. La automatización del proceso de andar nos hace sentirnos relajados, y de esta forma las ideas fluyen libremente en nuestra mente. 
2. Fotografiar el mundo que nos rodea. Es curioso pero es raro que no vengan a nuestra mente ideas creativas, originales, personales... cuando nos ponemos detrás de una cámara. La fotografía nos inspira.
3. Escuchar música. La música sin duda es una de las manifestaciones artísticas que más nos emociona y desde la que podemos conectar con nuestro cuerpo y alma para inspirarnos a crear algo o a manifestar lo que nos evoca. Te invito a hacer un listado de aquellas canciones con las que te inspiras y a conocer  qué canciones inspiran a tus hijos, sobrinos, nietos...


                                                             

4. Quedarse en la cama despiertos por las mañanas. Hablar de los sueños que hemos tenido, de qué cosas les apetecería hacer esa mañana. Hablar en la cama invita a soñar despiertos. 
5. Mirar las estrellas y su inmensidad, sentirnos parte de esta inmensidad. Buscar respuesta a numerosas incógnitas nos lleva a elaborar tantas ideas como estrellas en el cielo.
6. Aburrirse. Si entiendes y sabes cómo acompañar la frustración que puede acompañar al aburrimiento en algunos niños, habrás encontrado la actividad estrella para desarrollar la inspiración. Cuando nos aburrimos accionamos el pensamiento y la generación de ideas, pues siempre se nos ocurre algo que hacer. 
                                                              
                                                             

Para las propuestas anteriores he desarrollado  3 claves que me parecen fundamentales para acompañar los momentos de inspiración con los niños:

- Permite que las actividades vayan surgiendo de forma espontánea. Para ello evita organizar la mayor parte del verano y también del día a día. De esta forma además posibilitas que los niños tomen decisiones, hagan elecciones y gestionen su tiempo. Por si esto fuera poco, estarás dando espacio a que los niños se dejen llevar por su intuición, de la cual suelen desconectarse debido a la gran cantidad de órdenes y normas que siguen diariamente en la escuela y al enfoque del aprendizaje desde un punto de vista racional, separado del aprendizaje emocional, que aún hoy sigue imperando en nuestro sistema educativo.
Evita juzgar las ideas que se les ocurran. A veces las ideas más absurdas son las que los inspiran. Porque lo que a ti puede parecerte absurdo como adulto, puede conectar con todo un mundo de conexiones con sentido para la mirada de un niño. Una idea es como una flor que nace y se desarrolla, si la cortas antes de tiempo no podrás ver hacia dónde crece.
                     
-Inspírate e inspirarás. La inspiración es una emoción que sentimos cuando nuestras necesidades están cubiertas. Al estar inspirados, como seres sociales que somos, deseamos compartir con las personas más cercanas nuestras ideas y este estado de satisfacción con uno mismo que provoca sentirse creador. Inevitablemente, como todos sabemos, las emociones se contagian y en el caso de la inspiración también se la transmitimos a los que nos rodean por la acción de las neuronas espejo. No se me ocurre mejor regalo para los niños que rodearlos de adultos inspirados, conectados a sus motivaciones internas, adultos que se permiten sentir y seguir los impulsos del corazón. Adultos que hacen y disfrutan de las cosas que les apasionan y les hacen crecer conectados a su intuición, sintiéndose creativos, capaces de generar ideas y soluciones sin fin. 

Muchas gracias por leerme, para finalizar la entrada de hoy te invito a que reflexiones sobre la siguiente pregunta: " ¿Qué podrían hacer los niños desde la inspiración y la motivación interna? " Si te apetece puedes dejar tu respuesta en los comentarios. 

                                                                 
Nota: La motivación interna es ese motivo o razón que nos lleva a hacer algo desde la conexión con nuestros propios intereses y nuestra curiosidad. A diferencia de la motivación externa, que es el motivo o razón que nos dan los demás para que hagamos algo y que no necesariamente va en consonancia con nuestros intereses. La inspiración viene de fuera también pero despierta en nosotros nuestras pasiones, ideas, creatividad...






martes, 11 de julio de 2017

Cuadernillos de verano, ¿sí o no ?

Estos días mi hijo me ha pedido hacer operaciones de matemáticas, -muchas, quiero muchas- me ha dicho. Le he dicho que hay cuadernillos que sólo traen operaciones y le he preguntado si quería uno de ésos . - Sí, mamá, quiero un cuadernillo de ésos. Así que me he dirigido a la librería que hay cerca de casa a buscar un cuadernillo que trajese muuuuuchas de estas operaciones. Lo único que he encontrado en este plan son los típicos cuadernillos Rubio y  he rechazado la propuesta de la librera diciendo que ya tenía algunos en casa  de cuando los usaba para mis clases de matemáticas. Entonces me ha dicho, - ¡Ah, pero tengo cuadernillos de verano!, señalando a varias pilas de éstos. Y es cuando he pensado, -Madre mía, ¡qué cantidad de libros de texto camuflados en libros de verano! ¿Tantos hay? Si hay tantos es porque la demanda ha de ser enorme. Así que pensando en ofrecerle dos tipos distintos de cuadernillos he comprado un cuadernillo de verano. A diferencia del cuadernillo Rubio, éste gira en torno a distintos temas y pensé que podría interesarle trabajarlo así más que de forma mecánica como los de Rubio.  De esta forma pude ofrecerle ambos y él ha elegido cómo quiere hacer sus operaciones aritméticas. 

A raíz de esto he recordado la cantidad de maestros que MANDAN deberes en verano y la cantidad de padres que los compran sin cuestionarse si sirven para algo o sin ni siquiera preguntar a sus hijos si quieren uno de estos libros. Algunos los compran porque el maestro no manda deberes y creen que sin uno de éstos los niños van a perder el tiempo e incluso a molestar porque se aburrirán. A mí se me hace raro gastar mi dinero en algo para mi hijo por lo que no muestra interés. Me parece una falta de respeto comprarle algo para él pensando en lo que a mí me gustaría.  

He de decir que mi hijo jamás ha mostrado interés en uno de estos libros(hasta este verano) y que todo lo que sabe de matemáticas lo ha aprendido él solito a través del juego o a través de sus preguntas de curiosidad que surgen en el día a día. Como cuando calcula qué puede comprar con su paga o cuánto tiempo ha de ahorrar para comprarse otro playmobil, o en otras tantas situaciones de la vida real en las que se acerca a las matemáticas a través de su funcionalidad, tal y como ha sucedido también en el caso de la lectura. En este sentido el verano es una excelente oportunidad de aprender en base a las experiencias que se presentan durante estos meses. 

No me gustan los deberes que secuestran las tardes de juegos  de los niños. Los deberes que mantienen a los niños ocupados en preguntas que no han hecho ellos o que no les interesan lo más mínimo. Menos aún me gustan los deberes de verano, que no dejan que el cerebro se oxigene con nuevas ideas y nuevas conexiones neuronales. 
Me gusta que mi hijo tenga tiempo para hacerse sus propias preguntas porque de esta forma se mantiene conectado a sus intereses y a su motivación interna. 

Tampoco me gusta la palabra DEBERES. Cuando pienso en esa palabra no puedo evitar asociarla a OBLIGACIÓN, no sé si a ustedes les pasa igual. Me gusta la palabra INSPIRACIÓN. Me gusta que mi hijo y mis alumnos pasen toda la tarde inspirados en algo, buscando respuestas, que llegue la hora de merendar, de cenar, de dormir y sigan absortos en sus ideas, imaginando cómo resolver enigmas, buscando respuestas a sus preguntas...

Sobre los libros de texto, también tengo mi opinión. Limitan el conocimiento y para mí son una herramienta más de conocimiento cuando usamos el temario como algo vivo y abierto sobre lo que añadir , reflexionar y cuestionar junto a nuestros hijos y alumnos. 

En mi experiencia como madre  yo compraría un cuadernillo de verano si:
-Mi hijo me lo pidiera 
-Yo necesitase inspirarme para crear recursos para acompañar las preguntas de curiosidad de mi hijo o seguir sus intereses. 
En mi experiencia como maestra yo sugeriría un cuadernillo de vacaciones:
-A aquellos alumnos que pidiesen seguir ampliando conocimientos durante el verano 
-Para padres que busquen alguna herramienta para pasar con sus hijos tiempo respondiendo a sus preguntas y desarrollando sus centros de interés. 

Recuerda que Internet también es otra herramienta muy útil para inspirarse en donde encontrarás a muchas personas compartiendo inspiraciones que puedan servir de respuesta a las preguntas de tus hijos y alumnos. Quizás se inspiren tanto en familia que terminen elaborando su propio cuadernillo de verano. 

Para terminar, hoy te invito a que reflexiones sobre las siguientes cuestiones: 
¿Te gusta mandar/que le manden deberes o que el mismo busque y encuentre su propia forma de aprender algo? 
¿Crees que porque no muestre interés por algo en este momento no va a hacerlo nunca? 
¿Te gustaría aprender por obligación o por placer o curiosidad? 
(Foto tomada de Facebook: Educar con Amor y Respeto)
¿Cómo te sientes cuando alguien te compra o te regala algo en base a sus gustos y no a los tuyos? 
Qué te gustaría para tu hijos/ estudiantes ¿un aprendizaje personalizado o estandarizado ? 
¿ Se pude dejar de aprender ? 

¡ Gracias por leerme y feliz verano!